domingo, 18 de enero de 2009

Paranoia

El Silencio lo cubría todo y aún así lo oía. Frases sueltas, palabras, pequeños ruidos formando un arpegio...
En mi mente colores, texturas y gestos...
En mis manos, un tacto caliente y más humano que nunca...
En mis ojos, solo un guiño.
En mi boca, picante y dulce, dulce veneno...
Un olor...ese olor...
En el corazón...una espina.

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